Let The Music Transport You

Hay algo de Londres que me encanta y es la cantidad de músicos estupendos que actúan en la calle, y en el metro.

Estos músicos pasan un riguroso casting de selección para actuar en un lugar asignado. En la ciudad de Londres hay 270 estaciones de metro, y miles de pasajeros que pasan a diario por sus pasillos, con la intención de desplazarse de un lugar a otro.

Los pasillos del metro son muy largos, y muchas veces resulta agotador, aburrido, o incluso estresante en horas punta, pero a veces, cuando estas cruzando un pasillo interminable para cambiar de una estación a otra, escuchas una melodía que te hace parar, olvidar las prisas. En ocasiones, alguna melodía que te trae algún recuerdo, o algún nuevo ritmo que te entusiasma y te rescata de tus pensamientos. Para mí son momentos especiales y me parece un lujo poder disfrutar a tantos buenos artistas.

Hay un lugar en el metro asignado para cada músico, lo indica una señal en el suelo que pone LET THE MUSIC TRANSPORT YOU, me pareció una frase tan apropiada para el lugar.

 

 

 

En Brick Lane, los domingos se puede disfrutar de uno de los mercadillos más interesantes de Londres, donde se puede encontrar de todo. Y lo que lo hace más especial es encontrar músicos tan buenos como este. Lewis Floyd Henry, toca la guitarra, la batería a la vez que canta. Hace unas versiones buenísimas de Rolling Stones, AC DC, Jimmy Hendrix, es genial.

lo escuché en la puerta de Harrods, luego lo encontré en el mercadillo de Portobello Road, y la última vez paseando por Oxford Street me volvió a sorprender. Es un saxofonista increíble, y me encanta encontrármelo cada vez que visito Londres.

 

En ocasiones al músico en cuestión se le une alguna persona de forma espontánea, y crean un momento precioso, como les ocurrió a este joven con su guitarra, y la chica que cantó junto a él, Aleluya. Lástima que no tuve mi cámara preparada a tiempo.

Los paseos por Convent Gardens Market, siempre están amenizados por algún artista, ya sea algún mago haciendo magia con cartas o sacando algo de un sombrero, o algún malabarista creando un circulo de personas a su alrededor, pero lo que nunca falta es la música, a veces una orquesta de música clásica tan marchosos como estos.

Paseando sin rumbo fijo por el centro de Londres, llego hasta Trafalgar Square, reconozco que no es de mis sitios preferidos, aunque es un lugar céntrico, cerca de todos los lugares interesantes de la ciudad, pero no llego a encontrarle mucho atractivo, me parece excesivamente grande, y rodeada de mucho tráfico. Pues dejándome llevar por el paseo, llego hasta aquí, y entre todo el ruido del tráfico escucho una melodía a lo lejos, comienzo a caminar guiándome por este sonido casi hipnotizada, sigo caminando acercándome a la música ancestral y preciosa de una gaita, hasta que llego hasta él, este flamante gaitero. Fue un momento precioso, dejé de escuchar el tráfico a mí alrededor. Estaba situado en una isleta en medio de varias calles, y en el suelo tenía un letrero que decía Saving for a engagement ring! (Ahorrando para un anillo de compromiso).

Junto al museo de historia natural en South Kensington, encontré a este músico tocando un extraño instrumento, pero con un agradable sonido.

El instrumento se llama Steel Drums o Tambor Metálico y su origen es de Trinidad y Tobago, es una especie de barril metálico, con la tapa de forma cóncava  con abolladuras, que al ser golpeadas producen notas musicales muy agradables.

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: