Reflexiones sobre viajes

A veces cuando estoy en un aeropuerto y observo a las personas, los que llegan, los que se van, me hago preguntas sobre cuáles son los deseos de cada uno para viajar.

Estas son algunas reflexiones que me hago sobre lo que nos motiva a viajar. Hay quienes quieren escapar de su propia vida y rutina, otros encontrar nuevas experiencias, aventuras, descubrir lugares lejanos y exóticos y otras simplemente buscan el relax y el no hacer ni pensar en nada, como dicen los italianos Il dolce far niente, el placer de no hacer nada.

Como elegimos nuestro destino de viaje?, A veces nos dejamos aconsejar por un agente de viaje, o mirando durante horas en Internet, programas y documentales de viajes en televisión, literatura de viaje, otras veces hemos caído en la influencia de amigos y conocidos que nos cuentan sus exóticos y largos viajes?

Que hacemos en nuestros viajes? Sentimos en ocasiones esa culpabilidad cultural y nos dejamos saturar por ciertas publicaciones y guías, visitando museos e iglesias que en nuestros lugares de origen jamás visitamos?,

Intentamos conocer como de lugar la vida y costumbres de las personas que habitan los lugares que visitamos? nos adentramos en lugares que están fuera de los circuitos turísticos y así tener la oportunidad de poder contar luego, que hemos estado donde ningún turista llega?.

Nos dejamos llevar guías turísticos que nos enseñe lo que se supone interesante para optimizar el tiempo?.

Como y donde nos alojamos? En el hotel más cómodo y con los mejores servicios? necesitamos seguridad y lugares concurridos para sentirnos protegidos o preferimos gastar lo mínimo para viajar más y más lejos y elegimos pequeños hoteles o pensiones? o nos gusta la aventura de lo desconocido y nos atrevemos al intercambio de casas por el mundo, o tal vez de sofá?

Cada uno elegimos los lugares y la forma de llegar que mejor nos hacen sentir, o de la que podemos disponer.  Todas las opciones son buenas si nos hacen disfrutar, nos hacen soñar, y nos dejan en el recuerdo bonitos momentos. A veces el lugar especial está a la vuelta de la esquina, el centro histórico de una ciudad, un pueblo cercano que aún no hemos visitado, la orilla del mar donde nos gusta meditar, la cima de una montaña donde mirar el infinito.

Cada lugar esconde en su interior, infinitas posibilidades por descubrir. Hay rincones que te conquistan por su magia, por sus olores, colores, se convierten en lugares maravillosos, por sus detalles, a veces minúsculos, a veces grandiosos, pero que cada uno somos capaces de captar.

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